Querida croqueta, ¿a cuántas personas has saciado el hambre con tu forma redonda?
Amiga oliva, ¿cuántas veces no has alimentado una conversación entretenida?
Estimado aperitivo, ¿quién es capaz de rechazarte cuando el estómago ruge?
No siempre está suficientemente ponderado el servicio que prestan los aperitivos en los bares y restaurantes. Los aperitivos son más que pequeños alimentos que nos sirven para matar el tiempo antes de los platos principales; representan modestamente el inicio de una liturgia culinaria, de una forma de entender la vida que nos convierte en lo que somos.
La lista de estos apreciados amigos de la gastronomía, niños, familias y grupos es casi interminable: aceitunas, patatas bravas, boquerones en vinagre, croquetas, patatilla, ensaladilla rusa… En nuestra cultura, los aperitivos constituyen una forma sencilla de iniciarnos a la posterior comida. Además son saludables, fáciles de consumir, no sustituyen a la comida principal y cumplen con una función socializadora fundamental.
Este último punto es interesante. De acuerdo a una reciente noticia, los aperitivos son como los chicles: 9 de cada 10 personas consumen aperitivos, de las que 6 de ellas señalan que la situación preferida para consumir aperitivos es en compañía de amigos y/o familiares.
Los aperitivos tienen esa gran virtud: nos ayudan a socializarnos con quienes queremos y apreciamos. En Palma Menú queremos acercar la información de restaurantes de Palma con menús baratos pero eso no significa que no reconozcamos el valor de un buen aperitivo.
Sirva este blog para confesar nuestra devoción por los aperitivos. Y si son gratis, mejor.